En horas de la tarde de este miércoles en Rafaela , bajo la presidencia del juez de la Investigación Penal Preparatoria, Dr. Gustavo Bumaguin, se desarrolló una audiencia de medidas cautelares solicitada por el fiscal Pedro Machado, quien, en la jornada del martes, había imputado a un hombre residente en la ciudad de San Francisco por el delito de lesiones leves dolosas calificadas, ya que el encartado, identificado como Marcos Javier V., le había colocado en el mate a un compañero de trabajo unas gotas de un medicamento que ingiere su esposa, por lo que debió ser internado para ser sometido a cuidados médicos.

Así, en la audiencia de hoy, tras las presentaciones correspondientes, el representante del Ministerio Público de la Acusación solicitó la prisión preventiva sin plazos para el acusado, al entender que se encuentran acreditados los tres incisos del artículo 220 del Código Procesal Penal de la Provincia de Santa Fe.

Luego, el fiscal Machado señaló que la causa se inició con la denuncia de la mujer de la víctima, manifestando que su pareja se había descompuesto y se encontraba internado luego de tomar unos mates con un compañero de trabajo. La denunciante agregó que, luego, ese compañero de trabajo se acercó al sanatorio a disculparse por lo que había hecho, indicando que había colocado en el mate una medicación que toma su mujer.



Agregó que la pena que le correspondería al acusado sería de efectivo cumplimiento y que lo realizado por el denunciado no es una acción cualquiera, ya que suministró un medicamento que es de venta bajo receta, que actúa a nivel cerebral y que genera riesgos para conducir máquinas y/o vehículos.

A su turno, el defensor del encartado, Carlos Farías Demaldé, solicitó el rechazo del pedido de prisión preventiva por considerarlo desproporcionado y no ajustado a derecho. Y agregó que, si bien no debía minimizarse la conducta de su asistido —que hasta podría considerarse de mal gusto—, también es cierto que asumió las consecuencias y que la actitud no debe magnificarse como trataba de hacerlo el fiscal.

Destacó también que su cliente es una persona de 56 años, que no tiene antecedentes condenatorios y que puede ser factible acceder a una probation o a un criterio de oportunidad. Manifestó que es imposible que el imputado se dé a la fuga, ya que tiene fundado arraigo: tiene tres hijos, está casado desde hace más de treinta años, tiene casa propia y vivió desde siempre en la ciudad de San Francisco.

Por todo ello, solicitó que se le otorgue la libertad bajo el cumplimiento de medidas alternativas y el pago de una caución personal de diez millones de pesos.

Decisión del juez

Por todo ello y tras escuchar a las partes, dando su fundamentación de manera oral, el juez dispuso la libertad de Marcos Javier V. bajo las siguientes reglas de conducta:

  1. Fijar domicilio en calle Ituzaingó de la ciudad de San Francisco, provincia de Córdoba.
  2. Someterse al cuidado de su esposa.
  3. Obligación de presentarse ante la dependencia policial que corresponda al domicilio constituido.
  4. Prohibición absoluta de contacto y acercamiento en un radio de 200 metros con la víctima y testigos del hecho, incluyendo el domicilio laboral de la víctima.
  5. Compromiso de desvinculación laboral en el término de 24 horas desde que recupere la libertad.
  6. Fijar una caución personal por el monto de diez millones de pesos.             Info  Castellanos