El hombre, de unos 70 años, se roció con nafta mientras gestionaba un trámite en la sede local del Pami para pedir la entrega de medicamentos. Fue contenido por empleados y otros jubilados, y luego trasladado hasta un centro médico.
El hombre, que era el padrastro de la niña de 8 años, huyó cuando se dió a conocer el caso. Finalmente la policía lo encontró en Tucumán donde se arrojó debajo de un camión para no ser detenido. Tendría graves heridas en sus piernas pero estaría conciente.
La Policía de Investigaciones realizó un procedimiento en una vivienda de calle 60 al 100, donde incautó droga, dinero en efectivo y otros elementos vinculados a la causa.
Entre el este cordobés y el oeste santafesino, la falta de recambio generacional apaga los tradicionales tambos familiares. Radiografía de una nueva cultura rural que prefiere los granos antes que las vacas.