La historia de las hermanas Mirabal traspasó las fronteras de República Dominicana para convertirse en un símbolo universal de resistencia, libertad y justicia.
La convocatoria tuvo por consignas: "Ni un derecho menos, ni un ajuste más", "A las calles contra la ultraderecha, los negacionistas y el FMI" y "Abajo el genocidio al pueblo palestino".