Tras una postergación de 24 horas y casi una década de espera, la primera jornada del debate contra el policía Alejandro Lovera dejó al descubierto el calvario que sufrió la joven. En un escenario marcado por el silencio del imputado, los testimonios del entorno de la víctima expusieron el sometimiento previo y abrieron la puerta a un inminente cambio en la acusación fiscal.