A través de un duro pronunciamiento conjunto, las principales cámaras de clínicas y sanatorios del país alertaron que los aumentos de apenas el 1,9% otorgados por el organismo vuelven inviable la atención de millones de jubilados. El conflicto se entrelaza con paros médicos, una licuación salarial histórica de los trabajadores del organismo y una parálisis de gestión provocada por el loteo político de cargos.