El hombre se contactó con una página que vendía neumáticos a un bajo precio, pero luego de realizar el depósito del dinero, no volvió a tener contacto con los supuesto vendedores.
No existía internet, ni el cable , la radio local controlada desde la Fábrica Militar y el Obispado. El ingenio para eludir la censura al riesgo de terminar preso.