Crisis: Casi 6 de cada 10 hogares cordobeses no pudieron cubrir la Canasta Básica Alimentaria

Las crisis económicas tienen la costumbre de manifestarse primero en la mesa. En el mes de marzo, un 56,7% de los hogares de la Provincia de Córdoba no logró cubrir la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y entre los que pudieron hacerlo, el 71,2% dependió de asistencia estatal. Así surge del informe mensual del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comercios Minoristas de Córdoba.
 
07/04/2026Pérez Darío EduardoPérez Darío Eduardo

El trabajo plantea que lo resultados de la Encuesta de Hogares “continúan mostrando un escenario alarmante en materia de seguridad alimentaria”. En esa línea cita los siguientes datos:

-11,2% redujo su alimentación a una sola comida diaria o atravesó situaciones de hambre

-20,8% solicitó alimentos o ayuda económica.

-21,3% se quedó sin alimentos en algún momento del mes.

-31,8% experimentó hambre no satisfecho.

-52,6% redujo la cantidad de comidas, eliminando principalmente la cena.

-88,3% financió alimentos mediante endeudamiento (tarjetas, fiado o préstamos).

Para el IETSE, “lejos de tratarse de situaciones aisladas, estos indicadores configuran un patrón estructural de deterioro, donde el acceso a la alimentación depende crecientemente del crédito y de la asistencia pública, consolidando un esquema de alta vulnerabilidad social”.

Plantea el resumen del trabajo que “el cuadro económico y social expuesto contrasta con recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, en su participación en LN+ junto al periodista Luis Majul. En dicha entrevista, el ministro sostuvo que el consumo se encontraría en niveles elevados -incluso señalando desempeños “muy altos” en algunos sectores- y planteó que el aumento en el uso del crédito responde a un proceso de “normalización”, en línea con lo que ocurre en otras economías, donde el endeudamiento forma parte del funcionamiento habitual”.

Apunta el IETSE que “al contrastar estas afirmaciones con los datos relevados, surgen inconsistencias significativas. En primer lugar, la caída del -8,1% en volumen de ventas en alimentos (durante el mes de marzo) desmiente la existencia de un consumo en expansión. Por el contrario, evidencia una contracción real, donde los hogares restringen cantidades frente a precios en alza”.

También señala que “los indicadores sociales muestran que el endeudamiento no responde a decisiones de consumo planificado, sino a una necesidad de subsistencia” y plantea que “la mayoría de los hogares no cubre plenamente la canasta alimentaria; una proporción creciente reduce comidas; y el crédito se utiliza, en gran medida, para financiar alimentos”.

Explica el IETSE que “la comparación con economías desarrolladas resulta absolutamente improcedente. Mientras en dichos países el endeudamiento se orienta a bienes durables o inversión, en la Argentina actual se configura como un mecanismo defensivo o de supervivencia, frente a la pérdida de ingresos reales”.

Indica luego que “negar o relativizar estos indicadores no solo limita la comprensión del problema, sino que también posterga la implementación de respuestas adecuadas” y afirma que “la combinación de inflación persistente y deterioro del ingreso real explica la debilidad de la demanda interna, comprometiendo cualquier proceso de recuperación económica con impacto social amplio”.

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