La pluralidad de monedas de principios de los 2000 se volvió tendencia luego de que la provincia de la Rioja anunciara su nueva moneda para afrontar la crisis económica y la perdida de valor de lo sueldos.
La Justicia consideró que las amenazas, el control y la violencia física ejercida contra la víctima fueron determinantes para establecer que no existió consentimiento.