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Femicidio Río Primero:"Sentía como el gruñido de una bestia"

El desgarrador testimonio de la vecina que dio aviso a la policía.

POLICIALES 22 de julio de 2021 Pérez Darío Eduardo Pérez Darío Eduardo
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El femicidio de Karen Ferreyra mantiene conmocionada a toda la localidad de Río Primero, y conforme pasan las horas, se van conociendo nuevos testimonios que dejan al descubierto una relación marcada por las amenazas, la manipulación y la violencia. DIARIO  DEL  PUEBLO

Las amigas de la víctima son las únicas que sabían de la situación que Karen padecía, pero pese a sus insistentes pedidos, la joven nunca quiso denunciar a Fernando Gorosito ya que su padre es comisario y su hermana policía.

Así soportó casi tres años de relación, habiendo terminado hace unos tres meses atrás. Sin embargo mantenían el contacto debido a que Karen trabajaba en el local de Fernando “por un plan”, dijeron las amigas.

La joven no quería perder su fuente laboral ya que era el único ingreso económico que tenía, y soñaba con estudiar. Ella vivía con su abuela y su madre, pero la noche previa al crimen se quedó en casa de una amiga. Allí fue cuando recibió un mensaje de WhatsApp donde Fernando le decía que debía presentarse al día siguiente (el martes) “para hacer unas cosas”.

Karen puso el despertador a las 9.30 y fue a trabajar, pero en el local se desató una nueva discusión con su ex pareja. Las causas se desconocen. Fue la vecina, dueña del local comercial que alquila Gorosito, quien se percató de los gritos y ruidos.

“Eran golpes, cosas que se rompían, sentía como el gruñido de una bestia, de un animal, pero era el hombre. Los gritos de ella fueron los que me hicieron salir corriendo porque mi hija estaba en la vereda porque el nene había querido ir a la librería que está al lado de casa. Ahí les dije a mi yerno y a mi hija: Chicos, fíjense porque en el local se están matando, porque era un caos todo lo que escuché”, relató Nora.

Fue Natalia, hija mayor de Nora, psicóloga de profesión, quien hizo como que iba a comprar al local y cuando quiso entrar se dio con que estaba cerrado con llave: “Entonces empezó a golpear la puerta, y en ese horario el reflejo no le permitía ver hacia adentro. Ante la negativa a abrirle la puerta pese al insistente llamado de mi hija, comenzó a preguntar qué pasaba, se acerca al vidrio para poder ver el interior, el chico le clava la mirada y ella ve como le sigue pegando inhumanamente”, detalló la mujer aún consternada.

“Yo no conocía a la chica, siempre escuchamos que había discusiones entre ellos, pero frente al desconocimiento o al no querer traer problemas o no involucrarse, nosotros nos dijimos tiene amigos, tiene familia la chica, alguien la tiene que estar aconsejando… Pero no fue así. Nosotros podríamos haberlo denunciado varias veces, la próxima vez no voy a dudarlo y tiene que quedar ese mensaje: no tengamos miedo a involucrarnos”, remarcó.

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