Los tres acusados fueron condenados en los Tribunales de San Francisco por el abuso sexual y el homicidio de la niña de 8 años, ocurrido en Brinkmann en noviembre de 2024. La decisión fue unánime para los dos hombres y por mayoría en el caso de la madre. Betiana Heredia y Ricardo Vivas expresaron su conformidad con el fallo.