La estrategia del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, en relación con el electorado evangélico busca consolidar un canal directo con comunidades de fe, ampliar su base territorial y contener el avance del voto conservador hacia espacios como La Libertad Avanza.
Principales acciones y estrategias
Personería religiosa: Llaryora firmó un decreto provincial para reglamentar la personería religiosa y adherir a la ley nacional, lo que eximió a los templos de inscribirse como asociaciones civiles o fundaciones y facilitó trámites administrativos y financieros.
Red provincial y articulación: El Gobierno de Córdoba lanzó la estructura Cristianos Evangélicos en Gestión Córdoba para coordinar una red de referentes en los 26 departamentos de la provincia y vincular los programas sociales del Estado con el trabajo territorial de los templos.
Encuentros y contactos políticos: El mandatario mantuvo reuniones y encuentros con figuras y líderes del ámbito religioso —como el pastor Dante Gebel o el predicador Andrew Palau— en el marco de una estrategia para entablar diálogo con el electorado religioso.
Peso demográfico y social: El oficialismo cordobés destaca el crecimiento de la población evangélica (estimada en cerca del 20% en la provincia) y la labor de contención social que realizan las iglesias en barrios vulnerables
La investigación comenzó tras la denuncia de su expareja, Gisela Vera. El exmandatario está acusado de "lesiones leves calificadas por mediar violencia de género y privación ilegítima de la libertad".
Más de 150.000 personas se reunirán entre el sábado 10 y el lunes 12 de octubre en la capital provincial para debatir sobre precarización laboral, tareas de cuidado y violencia de género. La histórica cumbre activista incluye casi 100 talleres, marchas masivas y un posicionamiento crítico ante la quita de programas sociales y el avance de los discursos de odio.