La implementación de regulaciones estrictas no es nueva, pero en 2025 varias legislaciones cobrarán plena vigencia, endureciendo las restricciones sobre razas específicas.
Reino Unido
El Reino Unido ha sido pionero en restricciones a razas caninas consideradas peligrosas. Desde hace años, su Ley de Perros Peligrosos prohíbe la tenencia de razas como el pitbull terrier, el tosa inu, el dogo argentino y el fila brasileiro. En 2023, esta lista se amplió con la inclusión del bully XL, y en 2025 las restricciones se reforzarán con requisitos adicionales, como certificados obligatorios para los ejemplares existentes.
Alemania
Alemania también cuenta con normativas estrictas que prohíben la importación de razas como el american staffordshire terrier, el bull terrier, el pitbull terrier y el staffordshire bull terrier. Según su Reglamento sobre transporte e importación de perros, la entrada de estos canes está completamente vetada, y las sanciones son severas para quienes incumplan las disposiciones.
Francia
En Francia, la regulación sobre razas peligrosas limita severamente la tenencia de perros como el mastín, el tosa japonés, el american staffordshire terrier y el pitbull. Las autoridades han impuesto sanciones económicas y penales para los propietarios que no cumplan con las normas, reflejando una política orientada a la disuasión y la seguridad pública.
España
El caso de España es particular, ya que, según El Confidencial, aunque las razas consideradas peligrosas no están prohibidas, su tenencia está condicionada por estrictos requisitos. Según el Real Decreto 287/2002, razas como el pit bull terrier, el rottweiler y el dogo argentino, entre otras, solo pueden ser poseídas bajo condiciones como el uso de bozal, seguros de responsabilidad civil y licencias específicas. Además, se incluyen en esta categoría los perros mestizos que presenten características físicas similares a estas razas.
Australia
Australia se destaca por mantener una prohibición absoluta sobre ciertas razas, entre ellas el dogo argentino, el presa canario y el american pitbull terrier. Esta postura refleja un enfoque preventivo, considerando a estos animales como potenciales armas letales en situaciones específicas.


















