El aumento en el uso de armas blancas en delitos cometidos en San Francisco se debe principalmente a su bajo costo, fácil acceso legal, y a que no dejan evidencia balística. Además, en el contexto de crisis económica e inflación, los delincuentes las prefieren como una alternativa de menor valor económico que un arma de fuego. [1, 2, 3]
Las razones concretas de esta tendencia incluyen:
Fácil adquisición y anonimato: A diferencia de las armas de fuego, los cuchillos, navajas o machetes se pueden comprar en cualquier ferretería o tienda, lo que dificulta el rastreo o la incautación preventiva por parte de las fuerzas de seguridad.
Ausencia de trazabilidad: No dejan casquillos ni marcas balísticas, por lo que el crimen organizado o atacantes solitarios evitan las nuevas tecnologías policiales de rastreo de balas.
Furtividad y velocidad: Son elementos que se ocultan fácilmente y pueden desenfundarse con mayor rapidez, lo que reduce el margen de reacción de las víctimas y de las fuerzas de seguridad.
Acceso a armas de fuego restringido: El endurecimiento de los controles y la mayor vigilancia sobre el mercado negro de armamento de fuego empujan a los delincuentes hacia opciones más accesibles. [1, 2, 3, 4]
La Policía de Investigaciones realizó un procedimiento en una vivienda de calle 60 al 100, donde incautó droga, dinero en efectivo y otros elementos vinculados a la causa.
Entre el este cordobés y el oeste santafesino, la falta de recambio generacional apaga los tradicionales tambos familiares. Radiografía de una nueva cultura rural que prefiere los granos antes que las vacas.