
La promesa de la “revolución de los aviones”, impulsada durante el gobierno de Mauricio Macri bajo la política de “cielos abiertos” y el desembarco de las low cost, atraviesa uno de sus momentos más críticos. Flybondi, emblema de ese modelo, enfrenta una fuerte crisis operativa y laboral: no pagó los salarios de marzo y anunció el cierre de rutas clave al sur del país.
La situación expone el deterioro de una compañía que supo ser presentada como símbolo de modernización del mercado aerocomercial y hoy acumula conflictos con trabajadores, pasajeros y una estructura que parece en retroceso.
Salarios impagos y malestar interno
La gestión de Leonardo Scatturice al frente de la empresa sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que la firma no depositara los sueldos correspondientes a marzo.
En una comunicación interna dirigida a sus empleados —a quienes la empresa denomina “flybondiers”—, la compañía argumentó que “por motivos administrativos hoy nos fue imposible concretar el depósito de los salarios correspondientes al mes de marzo” y prometió resolver la situación “a la brevedad”.
Desde la empresa intentaron llevar tranquilidad y aseguraron que el pago se concretará “en los próximos días”, además de destacar que los viáticos de las tripulaciones ya fueron abonados. “Esta fue una situación totalmente excepcional ya que la compañía jamás ha incumplido con el pago de sueldos en sus 8 años”, afirmaron.
Sin embargo, la demora generó una reacción inédita del sindicato propio de la empresa, la Asociación de Trabajadores de Flybondi (ATAF), históricamente alineada con la conducción de la empresa.













