Polémica por la venta de bebidas energizantes a menores de 12 en un boliche de San Francisco

LOCALES 21 de septiembre de 2022
El hecho tomó notoriedad luego de que padres preocupados y enojados se comunicaran con los medios informado la situación ocurrió durante el fin de semana en los festejos de la primavera. Las mismas latas de las bebidas contienen una advertencia sobre el consumo en menores de edad.
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Un grupo de padres de menores de edad que se encuentran en 6° grado del nivel primario, se comunicaron con este medio expresando su preocupación  por lo ocurrido en un local nocturno el fin de semana en los festejos organizados para las Promos. 

De acuerdo con lo explicado hasta el momento en evento organizado para chicos de 11 años les vendían bebidas energizantes, cuyo consumo es fuertemente  desaconsejado en niños por su alto contenido de cafeína y otros componentes. La invitación del evento solo hablada de gaseosas y agua. 

La bebida produjo un estado de alteración en los niños, y en algunos casos incluso un malestar fisco. La bebida era vendida en jarras, de cuerdo a lo contado por los propios niños algunos de ellos bebieron hasta jarras cada uno. 

Algunos padres se animaron a compartieron la experiencia de su hijos: 

"Tengo mi hija de 11 años con tdha y está con medicación. Volvió súper descompuesta y con muchísimo dolor de cabeza   se hablaba de solo gaseosa y agua . Son muy chicos y en el caso de mi hija sabe que coca no podía tomar y con las amigas tomaron una jarra de speed obviamente el resto no le afecto pero en su caso si por suerte no pasó nada malo". 

"Meterles desde chicos la idea del BOLICHE ... Y me contó que el colegio al otro día los chicos contaron que se tomaron 3 jarras de speed ... Una locura ... Tanto de padres que dejan desde los 10 y 11 años ir a sus niños a esos lugares... Cómo del municipio que permite esas "fiestitas".

Las mismas latan dicen: "Mantener fuera del alcance de los niños".

El principal riesgo para la salud se deriva de su contenido en sustancias estimulantes, en especial de cafeína en altas dosis” (contienen entre 27 y 164 mg por envase, mientras que una taza de café expreso contiene 40 mg) y de su contenido elevado en azúcares simples.

El organismo de los niños tiene una sensibilidad a la cafeína mucho mayor, al no estar completamente desarrollado ni a nivel cardiovascular ni nervioso.

 Las dosis elevadas de cafeína se pueden asociar a efectos todavía más graves, como taquicardia, latidos cardíacos irregulares, hipertensión, alucinaciones y convulsiones, sobre todo en niños que padecen ciertas afecciones médicas o que toman determinados medicamentos o suplementos.

Estos productos normalmente están compuestos por metilxantinas, aminoácidos, taurina y L-carnitina, el carbohidrato glucuronolactona y cafeína, aunque algunas la reemplazan por guaraná, glucosa y ginseng”.  L presencia de sustancias  está relacionada con la aparición de taquicardia, agitación, sangrado y alteración del estado de conciencia. 

Forzar la Cultura del Exceso

Las bebidas energizantes no fueron el único tema que generó preocupación en los padres. Una parte de los padres les prohibieron a sus hijos asistir al evento, ya que consideraban que un local nocturno no es un ambiente apropiado para niños, ya que promueve una cultura de excesos y los expone a factores externos para el que aún no están preparados. 

En Argentina si son menores de edad solo pueden entrar a boliches habilitados para adolescentes de 15 a 18 años que funcionan de 16 y 24 horas. 

La Justicia Federal de Córdoba en el 2010 rechazó una acción declarativa de certeza interpuesta por la empresa de bebidas energizantes Red Bull contra una ordenanza de la Municipalidad de la ciudad de Córdoba que prohibió la venta a menores de 18 años. La juez Cristina Garzón de Lascano afirmó que al desvirtuarse el consumo de esas bebidas mezcladas con alcohol, los poderes del Estado deben tomar medidas con el fin de proteger la salud de la población y, particularmente, de adolescentes propensos a ser llevados por las modas, aún a costa de su salud. 

Sin embargo la municipalidad de San Francisco permitió que se realice el evento, y no controló que se le vendía a los menores de 11 años. 

Instar a los niños a creer que necesitan sustancias “extra” para dar lo mejor de sí mismos es muy peligroso porque les puede llevar a consumir con regularidad otras sustancias nocivas que se supone que también favorecen el rendimiento.

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