Entre Santo y Robin Hood : El Gauchito Gil es el protector de los pobres en San Francisco.

SOCIALES 29 de octubre de 2018 Por
La imagen del Gauchito Gil se reproduce en todos los barrios populosos de la ciudad. Cualquiera puede levantarle un altar y no necesita de políticos que lo aprueben . Nadie vive a costilla de sus milagros. El santo de la gente más humilde, el que más crece.
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EL SANTO QUE MÁS CRECE EN LOS BARRIOS MÁS HUMILDES DE SAN FRANCISCO

No necesita que lo aprueben    en un tribunal de Europa, tampoco  un centenar de políticos viajando a Roma durante años  para lograr su santificación .  El Gauchito Gil   está entronizado  por la gente que vive en los barrios periféricos de San Francisco, es el más venerado de todas las deidades,  santo de los pobres y los marginados, amigo de todos los camioneros  que anden por el lugar.

Uno de los santuarios más visitados  está ubicado la avenida 9 de setiembre, zona de galpones del ferrocarril  Belgrano, corazón del barrio La Milka. No costó mucho averiguar quien armó la casilla de madera pintada en rojo. El custodio del Gauchito  es  un flaco de edad incalculable  que vive son su familia en uno de los viejos galpones de chapa, otrora  depósito de los ingenios azucareros. Emocionado hasta las lágrimas, nos cuenta los milagros que se le atribuyen a su santo.En agradecimiento sus fieles dejaron  pañales, cigarrillos o botellas; ofrendas que duermen en el interior de la casita venerada.La charla  se cortó por un bocinazo de un viejo  Mercedes 1114 que pasaba por el lugar, es que lo camioneros lo saludan cuando se cruzan con uno de sus altares. En la despedida, apareció una chica que se bajó de la moto y algo pequeño dejó en el pequeño templo.

La investigadora María Rosa Lojo  describe el fenómeno de los  Santos Populares ""Cualquier persona, de cualquier nivel de instrucción o posición social puede venerar a estos santos y sentir empatía por ellos Si hubiera que determinar una característica común a todos los santos populares sería la condición de extraordinario. Es que el universo de los cultos paganos es tan variado como el perfil de sus fieles." 

Quién fue el gaucho Gil
Se sabe poco con certeza del gaucho Antonio Mamerto Gil Núñez. Nació en Pay Ubre, cerca de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Fue en algún momento del siglo XIX. Para algunos, era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo culpable de todos los delitos sin resolver. Para otros, era "Robin Hood", gaucho justiciero, vengador de paisanos.

Dicen que lo condenaron por desertor, en la época de las guerras entre colorados y celestes. Tal vez lo fusilaron, o lo degollaron colgado por los pies de un algarrobo.

Antes de morir, le dijo al sargento que lo ejecutaría: "No me mates, que te va a llegar una carta que dice que soy inocente". El verdugo respondió: "No te vas a salvar" y el Gauchito dijo: "Cuando llegue la carta vas a recibir la noticia de que tu hijo está enfermo y morirá; rezá en mi nombre y tu hijo se va a salvar".

Después de matarlo, el sargento volvió a su casa y encontró a su hijo enfermo. Rezó por él al Gauchito Gil y su nene se curó.

Rojo liberal, para venerar al Gauchito Gil.
Desde entonces, el lugar donde murió el Gauchito se convirtió en santuario de peregrinación. Allí, año a año miles de personas se acercan para rendirle homenaje y dejar sus ofrendas: oraciones, velas y cintas rojas.

Pero no es el único templo. Los devotos fieles del Gauchito Gil ya diseminaron otros miles de santuarios por las rutas del país, desde Jujuy hasta Ushuaia.

Cuestión de fe
Salud, dinero, trabajo, amor o hasta un milagro, lo promeseros creen que el Gauchito Gil todo lo concede. Mito o leyenda, en su provincia natal se lo venera desde hace más de cien años y el culto se extendió al resto del país.

Por haber sido liberal, el Gauchito Gil es identificado con el color rojo. Por eso los devotos llevan banderas de ese color y le ofrendan velas, flores, cruces y frutas.

La Carolina, el santuario del Gauchito Gil en Florencio Varela.
Para hacerle un pedido al gauchito, se escribe en una cinta roja lo que se necesita y se la deja por la noche sobre la rama de un árbol, de un alambrado o en un palo clavado en la tierra.

También los creyentes encienden una vela colorada y, con la cinta del mismo color a modo de rosario, se le reza una oración. Hay personas que le encienden una vela colorada en un cruce de caminos y hacen el pedido.

Uno de los tantos santuarios al Gauchito Gil, en este caso en un camino de Salta.
Dicen que, si vas por la ruta y te cruzas con un santuario del gauchito, tenés que tocar la bocina para saludarlo.
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Pérez Darío Eduardo

Técnico Superior en Periodismo, Comunicación Institucional y Medios. Director de FM Romántica 90.7

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