Se fue de San Francisco dejando deudas por todas partes . Ahora desde Miami enseña como invertir.

LOCALES 03 de octubre de 2018 Por
Otra vez reapareció Capellino , no para pagar las deudas que dejó en San Francisco, sino desde Miami dicta cátedra de inversión Una entrevista del Cronista Comercial,
Captura de pantalla 2018-05-30 a la(s) 16.39.09

Un nuevo regreso de Capellino , aquel que dejó mucha gente sin pagar en San Francisco  , ahora entrevietado por el Cronista dicta cátedra de invertir en Miami : https://www.cronista.com/finanzasmercados/La-inversion-mas-conservadora-del-mundo-rinde-mas-que-un-inmueble-20180518-0012.html

 Mariano Capellino había sido noticia a principios de 2017 , cuando prometió una millonaria inversión en Villa María. Su propio cuñado, Alberto Lecroq, lo escrachó por las redes sociales:"

" Mariano Capellino es mi cuñado un estafador que arruinó a su familia y a empresas locales y de afueras como la Farruca ,villa vicencio, macro que le realizo denuncia penal bleinstein y cuantos comerciantes pudo estafar amparado en el buen nombre de su padre Ovidio Juan Capellino ,luego intento armar otro mayorista para estafar a la gente en villa maria pero al descubrirlo no le vendieron mas tuvo que xerrar y dejo con denuncia penal a su director Mariano Fonti en Bell Ville":

COMETE ESTA MASITA

Ahora está de vuelta como “Ceo” y “fundador” de una empresa con sede en Miami, con la cual plantea invertir 60 millones de dólares en la ciudad de Villa María. El empresario se fue de San Francisco luego de la quiebra de la empresa familiar, dejando deudas millonarias y una causa judicial por estafa.

En los últimos días se conoció la información sobre una inversión millonaria que se va a llevar a cabo en la ciudad de Villa María. El proyecto es encarado por la empresa INMSA, con sede en Miami, y cuyo Ceo y fundador es el empresario sanfrancisqueño Mariano Capellino, quién desde hace 15 años reside en dicha ciudad estadounidense.

Hasta aquí todo parece indicar que se trata de un exitoso compatriota que logró triunfar en tierras norteamericanas, y que hora regresa a sus pagos trayendo jugosas inversiones. Sin embargo, su partida de San Francisco se dio en medio de un escándalo financiero y tras el cierre definitivo de la empresa familiar que él mismo administraba, la cual contaba con una dilatada trayectoria en la ciudad y región.

 

Capellino y Cia la empresa de “masitas”

Durante muchos años la empresa Capellino y Cia fue reconocida en San Francisco y la región por la venta de “masitas” o galletitas en diferentes modalidades. Además se encargaba de la comercialización de diferentes productos de almacén, alcanzando un gran reconocimiento social. La empresa familiar tuvo un crecimiento lento pero constante hasta mediados de la década del 90, cuando se expandió rápidamente y de manera exponencial. Sin embargo, ese desarrollo inusitado finalizó de la peor manera.

 

Cierre definitivo y cientos de damnificados

Finalmente ya entrando en el año 2000, la empresa familiar que comanda Mariano Capellino tuvo su crack definitivo. De manera repentina, la firma local cerró sus puertas y los cheques emitidos -en gran cantidad- ya no fueron levantados. Capellino, que era un reconocido vecino y que ostentaba un gran pasar económico ante el resto de la sociedad local, desapareció de San Francisco sin dejar rastros. Tiempo después, los rumores lo instalaban en Estados Unidos.

 

Denuncia penal por estafa

Según los registros a los que pudo acceder EL TIEMPO, una de las denuncias penales por estafa fue interpuesta por la empresa “Makro” la cual se había visto perjudicada por cheques “sin fondos” entregados por Mariano Capellino. Así se desprende de uno de los párrafos judiciales que tuvo acceso este medio: “De las constancias agregadas al incidente surge que el nombrado, en su carácter de socio de la firma "Capellino y Cía.", mantuvo desde 1995 una relación comercial fluida con las sucursales de Quilmes y, posteriormente, San Justo, de la firma de supermercados mayoristas Makro S.A. En el mes de julio de 2000 adquirió gran cantidad de mercaderías, de manera simultánea, en ambas sucursales, abonando con cheques de pago diferido pertenecientes a los Bancos Bisel y Suquía, ambos de San Francisco. Presentados éstos al cobro, fueron rechazados por carecer las cuentas de fondos suficientes”.

En aquel momento, los tribunales de San Francisco habían determinado que la justicia de Lomas de Zamora continúe con la investigación, debido que los cheques habían sido presentados en un banco de dicha jurisdicción. Sin embargo, desde la justicia bonaerense rechazaron tal cuestión y la disputa finalizó con un fallo de Procuración General de la Nación –Corte Suprema- quién determinó que sea la justicia de San Francisco la encargada de investigar la supuesta estafa cometida por Capellino. A pesar de los esfuerzos realizados por este medio, no se pudo conocer cuál fue el final de esta investigación.

Esta gran empresa no fue la única damnificada, ya que muchos vecinos de la ciudad fueron perjudicados por la entrega de cheques sin fondos, al igual que los empleados, que pagaron los platos rotos con el cierre definitivo de Capellino y Cia. En aquellos años la información había causado un gran revuelo en toda la ciudad y un sinfín de hipótesis sobre donde había ido a parar su administrador, Marino Capellino. Hoy, 17 años después, se conocen detalles de su paradero y de su exitoso presente.

Pérez Darío Eduardo

Técnico Superior en Periodismo, Comunicación Institucional y Medios. Director de FM Romántica 90.7

Te puede interesar