¿Por qué la gente se indignó mucho más por la muerte de Chocolate que por otras injusticias ocurridas en la ciudad ?

SOCIALES 31 de diciembre de 2017 Por
En 2017 los sanfrancisqueños reaccionaron más por lo sucedido al perrito Chocolate que por muchas causas humanas.¿Razones?
Memorial Chocolate

Fue notorio como el intendente de San Francisco , IGNACIO GARCÍA ARESCA , salió por todos los medios de Argentina a condenar lo sucedido a principios de 2017 con el perrito CHOCOLATE y hasta autorizó en tiempo récord la construcción de un monumento en su  recuerdo. En contrario, Aresca no hace referencia públicas a horrendos sucesos como la muerte de Yuliana Chevalier, o ni ordenó una investigación sobre los motivos que un caballo murió al estallar su corazón, luego de cruzar la meta en el Hipódromo local. Ni hablar ( que no habla) de la rebaja del sueldo a los jubilados , con el voto del diputado Llaryora .  En realidad, miles de sanfrancisqueños sienten y actúan de la misma manera, algunos muy descontrolados que organizaron piquetes con sogas y palos , para cazar a un pobre tipo que no tiene nada que ver con el  Caso Chocolate y que de no haberse  percatado, podría haberle costado la vida, hasta fueroN a buscarlo a su trabajo y pedir que lo despidan. Y LA PREGUNTA ES OBVIA ¿POR QUÉ ALGUNOS SIENTEN MÁS EMPATÍA POR UN ANIMAL QUE POR UN HUMANO?

goyeCONMOVEDOR PEDIDO DE DISCULPAS DEL PADRE DEL JOVEN QUE INICIO EL ESCRACHE POR CHOCOLATE

¿POR QUÉ ALGUNOS SIENTEN MÁS EMPATÍA POR UN ANIMAL QUE POR UN HUMANO?

Cuando el amor hacia los animales se convierte en una obsesión, se desencadenan una serie de actitudes extremistas que se diagnostican como trastornos excesivos, pues los individuos manifiestan comportamientos poco comunes, grotescos y anormales, los cuales son asociados a problemas mentales. Las razones por las que un sujeto desarrolla amor excesivo hacia los animales pueden ser variadas, sin embargo, las más frecuentes son:

La soledad

Los seres humanos necesitan relacionarse con otros, socializar y compartir anécdotas, momentos y experiencias, por eso cuando sienten que no tienen a una persona que los acompañe, los escuche y quiera, terminan por aferrarse a los animales, pues estos le brindan la sensación de compañía que tanto anhelan y no pueden encontrar en su entorno.

Algunas personas temen a la soledad, por lo que existen casos en los que el amor excesivo hacia los animales no surge como consecuencia de la misma, sino como una medida de previsión ante la amenaza de encontrarse solas en algún momento. Aunque la soledad no es la única causa por la cual se desencadenan los sentimientos excesivos hacia estos seres, es la más común, sobretodo porque el resto de las razones se relacionan con la sensación de aislamiento.

Es importante recalcar que a cualquier edad se puede empezar a desarrollar el amor excesivo hacia los animales, por lo que si un niño siente que sus padres no tienen tiempo para él o no le prestan la atención debida, es posible que empiece a apreciar más la compañía de su mascota, lo que también puede sucederle a un anciano que piense que es un estorbo para sus familiares.

Decepciones personales

Además de buenos compañeros, las personas también suelen percibir que los animales son seres fieles y amistosos, por lo que después de haber atravesado una decepción personal, tal como una ruptura amorosa, la despedida de algún amigo, la muerte de un familiar o la pérdida del empleo, los individuos suelen acercarse más hacia los animales y demostrarles mayor afecto.

Cuando las personas atraviesan decepciones personales, es común que no tengan ánimos de compartir su desdicha con otros sujetos o que crean que nadie los comprende porque no están en su misma situación; pero a pesar de ello, sienten que sí pueden contar con su mascota, ya que siempre ha estado cuando necesitan ser escuchados, es leal y con su jugueteo intenta alegrarlo en todo momento.

En este sentido, los animales tienen la capacidad de cambiar el estado de ánimo de las personas, lo que puede resultar de gran ayuda cuando los individuos intentar salir de la depresión o necesitan de un compañero para no sentirse desolados. Pero el problema se presenta en el momento en que los sujetos creen que sus mascotas son indispensables y desarrollan un amor excesivo hacia ellas.

Complejo de inferioridad

Los individuos con autoestima baja tienden a colocarse siempre por debajo de los demás, cuestionar todo lo que hacen y menospreciar sus logros, generalmente tienen tan mala percepción de sí mismos que viven comentándole a otros sus defectos, por lo que es común que las personas de su entorno comiencen a atribuirle fallas que ellos mismos dicen tener y utilicen el complejo de inferioridad en su contra.

Entre los beneficios que tiene amar a los animales e interactuar constantemente con ellos, está el aumento de la autoestima, debido a que estos demuestran cariño sin juzgar a las personas, son una buena compañía y se convierten en seres dominados por los humanos, y en caso de ser mascotas se convierten en sus dueños, lo que a las personas con complejo de inferioridad las hace sentir más seguras de sí mismas, ya que son capaces de adiestrarlos.

El hecho de que los sujetos con baja autoestima se sientan más competentes al estar con los animales, puede originar que desarrollen un amor excesivo y por ende una obsesión por estar continuamente con ellos, pues consideran que es la única manera en la que pueden superar su condición y sentirse superiores.

Excentricidad

Las personas excéntricas son aquellas que siempre llaman la atención por su inusual comportamiento y por su forma de destacar del entorno, generalmente debido a su estilo, es decir, su vestimenta, corte de pelo, accesorios, entre otras cosas; este tipo de individuos suele considerar a sus mascotas como parte de sí mismos, por lo que también las exhiben de la misma manera.

Cada vez son más los animales que reciben tratamientos estéticos y ropa de diseñador, pues las personas excéntricas tienen la necesidad de lucir mascotas igualmente excéntricas; pero esto puede llegar a convertirse en una obsesión, ya que los individuos desarrollan un amor excesivo hacia los animales tan grande que llega a ser enfermizo.

Los animales son seres vivos que poseen características que les permiten sobrevivir en su hábitat natural, por lo que someterlos a tantos tratamientos, pintar su pelaje o cortarlo muy a menudo, puede ocasionarles un daño permanente. Las personas que se obsesionan por incluir su estilo en sus mascotas, no miden las consecuencias de sus actos, por ello es muy importante crear conciencia al respecto y determinar cuándo esta extravagancia se convierte en una patología.

¿Amar excesivamente a los animales puede generar patologías?

Cuando los individuos desarrollan un amor excesivo hacia los animales, no se percatan de que sufren un cambio de conducta, el cual forma parte de la evolución de ciertas patologías que se caracterizan por la manifestación de actitudes desadaptativas, y en algunos casos anormales, que se revelan cuando se experimenta algún tipo de desorden mental. Generalmente estos síntomas suelen ser notados por las personas que se encuentran en el núcleo familiar del afectado, pues en pocas ocasiones ellos mismos reconocen su situación.

Entre las patologías más comunes que son asociadas al amor excesivo hacia los animales, se encuentran:

Manías

Las manías son variaciones del estado de ánimo que originan alteraciones en la conducta de los individuos. Existen muchos tipos de manías, entre ellas aquellas que son relacionadas con el amor excesivo hacia los animales, tal como la zoomanía (obsesión por los animales), la ailuromanía (sentimiento exagerado hacia los gatos) o la cinomanía (amor por los perros).

Este trastorno produce que las personas que lo padecen adopten actitudes extrañas, provocadas por la obsesión que sienten; sin embargo, no existen acciones concretas que los individuos ejecuten cuando sufren de manías producto del amor excesivo hacia los animales, pues las prácticas que realicen dependerán del nivel de satisfacción que estas les provoquen. Aunque es conocido que los actos más comunes son la acumulación de animales o síndrome de Noé y la zoofilia o bestialismo.

El término manía suele confundirse con la locura, ya que es una enfermedad mental que se caracteriza porque el individuo se siente fascinado por un animal, actividad u objeto, lo que origina que adopte comportamientos poco comunes y exagerados cuando piensa o está en presencia de aquello que le induce los episodios maníacos.

Entre los síntomas de la manía se pueden encontrar: euforia, agitación, dificultad para concentrarse, imposibilidad de conciliar de sueño, irritabilidad, logorrea (hablar rápidamente y sin sintaxis), actitud reactiva, pérdida de pudor, entre otras características.

Síndrome de Noé o acumulación de animales

La mayoría de las personas que sufren de amor excesivo hacia los animales suelen desarrollar un trastorno compulsivo de acumulación, el cual también es denominado síndrome de Noé. Esta patología se caracteriza porque el individuo afectado va llevando cada vez más animales a casa, generalmente de la misma especie, hasta llegar a un punto extremo en el que las condiciones de insalubridad se vuelven notorias y perjudiciales para la salud.

El acopio descontrolado de animales es consecuencia de un trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que es originado por los sentimientos de soledad y tristeza, pues los individuos que sufren esta condición observan a estos seres solos e indefensos y sienten que ellos pueden brindarles un lugar en el cual habitar, además de amor y compresión, los cuales son factores que constituyen un vacío que ellos también están buscando llenar.

Quienes sufren del síndrome de Noé atraviesan por un cambio de comportamiento evidente, pues pierden el interés por mostrar una buena presencia, ampliar su círculo de amigos, salir a recrearse y divertirse, además de que es notoria la despreocupación que tienen por la limpieza, el orden, la apariencia, entre otras cosas. Aunque las personas que padecen de este trastorno también sobrellevan depresión, generalmente no buscan ayuda y se refugian en la seguridad que sienten entre los animales, que en realidad son los que las mantienen atadas a los sentimientos negativos y ocasionan que desarrollen dependencia emocional.

¿Cómo controlar el amor excesivo hacia los animales?

Las patologías que se desarrollan debido al amor excesivo a los animales originan que los individuos afectados sufran consecuencias graves a nivel psicológico, pues su estado de ánimo se altera regularmente, adquieren comportamientos repetitivos que no son saludables e incluso pueden llegar a sufrir de ataques de ansiedad si en algún momento desean estar con sus mascotas y no pueden hacerlo.

INFO PSICH

Pérez Darío Eduardo

Técnico Superior en Periodismo, Comunicación Institucional y Medios. Director de FM Romántica 90.7

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