¿PORQUE LA CLASE MEDIA ADMIRA EMPRESARIOS QUE EVADEN Y ROBAN DESCARADAMENTE, MIENTRAS ODIA AL POBRE QUE RECIBE UN SUBSIDIO?

OPINIÓN 16 de enero de 2017 Por
LA PREGUNTA INDISCRETA
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La clase media argentina que tiene como característica principal no querer a los pobres, y admirar a los poderosos, no alcanza a divisar la paradoja de su elección: votando a este tipo de gobiernos lo único que están haciendo es multiplicar a aquellos que desprecian , los pobres.

El 30 % de los habitantes de este país, pertenecientes a la clases alta y media alta, vota en su gran mayoría a los partidos de derecha o neoliberales porque sólo tiene dos preocupaciones: multiplicar sus recursos económicos (sabemos que en Argentina existen múltiples posibilidades para conseguir este objetivo cuando ellos gobiernan) y tener seguridad para que ningún delincuente se les acerque a más de 5 kilómetros de distancia.

El 50 % de los habitantes de este país, pertenecientes a las clases media, media baja y baja, vota en su mayoría a partidos de centro izquierda e izquierda, llamémosle progresistas, con la intención de equilibrar la distribución de la riqueza, que los poderosos tengan un poco menos y que la porción de la torta que les corresponde sea un poco más grande…. ¿Y el otro 20 %, a quién vota?

El otro 20 % pertenece en su enorme mayoría a la clase media, y su característica principal es (y aquí voy a ser suave) no querer a los pobres. Dentro de este grupo existen dos subgrupos: los que están absolutamente descreídos de la política, y consideran que votar a cualquiera da lo mismo, total todos van a robar y los que directamente admiran a los poderosos y su sueño es ser como ellos.

Lo que no alcanzan a divisar es la gran paradoja de su elección: votando a este tipo de gobiernos lo único que están haciendo es multiplicar a aquellos que desprecian (uy, lo dije, se me escapó!!), o sea, a los pobres.

Y ni siquiera se dan cuenta que ellos van a ser los principales perjudicados, porque más pobreza genera inevitablemente más delincuencia (y obviamente no estoy estigmatizando a todos los pobres como delincuentes).

Casi he perdido las esperanzas de que los ricos sientan empatía por los pobres, y digo casi porque soy un hombre de fe. No está en su naturaleza ocuparse de los más vulnerables, porque los sienten tan lejanos a su mundo que hasta su sola presencia les molesta. Por eso ansío que aquellos que son laburantes, que comparten con los más humildes un viaje en un transporte público y viven en el mismo barrio, se alegren cuando su situación económica mejore y tengan solidaridad con ellos cuando pasen penurias económicas.

No hay país que pueda salir adelante si no se ocupa de que sus pobres dejen de serlo. No hay manera. Los gobiernos que profundizan la brecha entre los adinerados y los humildes, están generando más pobreza. Si votamos a estos gobiernos estamos siendo RESPONSABLES de generar esa pobreza.

Y después no podemos esconder a los pobres debajo de la alfombra, tenemos que darles posibilidades de reinsertarse plenamente en la sociedad. Eso lleva años. La forma más efectiva de bajar los índices de pobreza es permitir que los hijos de los pobres tengan la chance de estudiar, formarse, y dentro de algunos años obtener un trabajo digno. No hay recetas mágicas.

La forma más efectiva de bajar los índices de pobreza es permitir que los hijos de los pobres tengan la chance de estudiar, formarse, y dentro de algunos años obtener un trabajo digno. No hay recetas mágicas.

Deseo de todo corazón que a la gran mayoría de los argentinos les moleste mucho más que los ricos roben, evadan dinero descaradamente y endeuden al país por 30 años cada vez que gobiernan, a que un pobre reciba un subsidio.

No puedo concebir que ese racismo hacia los pobres les surja espontáneamente, quiero creer que están influenciados por la atroz maquinaria de los medios de comunicación más poderosos, que ocultan la información que no les conviene que se sepa, mienten para generar noticias falsas, influyen alevosamente en la justicia y de esta manera provocan la famosa grieta en la sociedad y llevan agua para su molino desde hace muchísimos años.

Es imposible que este tipo de gobiernos neoliberales gane una elección si la mayoría de la clase media no los vota, por eso aspiro a que nunca más se dejen engañar, que alguna vez aprenda de las profundas cicatrices que le dejaron de recuerdo al pueblo los Martinez de Hoz, Cavallo, Melconian, Sturzennegger y compañía.

La historia no puede volver a repetirse, otra nueva generación de argentinos no puede quedar en el camino. De una vez por todas, Argentinos, aprendamos la lección que nos da el gran Luis Landriscina: “Poner a un empresario liberal a administrar al país es como poner a un perro a cuidar el asado” -NUESTRAS VOCES

Pérez Darío Eduardo

Técnico Superior en Periodismo, Comunicación Institucional y Medios. Director de FM Romántica 90.7

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