---
canonical_url: "https://melodijoperez.com.ar/contenido/35879/domingo-de-pique-en-la-laguna-de-palmares-cana-mojarrera-paciencia-y-dientudos"
title: "Domingo de pique en la Laguna de Palmares: caña mojarrera, paciencia y dientudos"
article_type: "Article"
description: "Cómo llegaron a la laguna , también pesca  con devolución"
main_image: "https://melodijoperez.com.ar/download/multimedia.grande.b0dc845d21f4e413.Z3JhbmRlLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-04-19T10:22:00-03:00"
date_modified: "2026-04-19T10:26:58-03:00"
author_name: "Pérez Darío Eduardo"
author_url: "https://melodijoperez.com.ar/usuario/2/perez-dario-eduardo"
author_bio: "Técnico Superior en Periodismo, Comunicación Institucional y Medios. Director de FM Romántica 90.7"
author_social_links:
  - "https://www.facebook.com/darioeduardo.perez.3?fref=ts"
category_name: "LOCALES"
category_url: "https://melodijoperez.com.ar/categoria/16/locales"
---

# Domingo de pique en la Laguna de Palmares: caña mojarrera, paciencia y dientudos

La mañana de domingo amaneció fresca y sin viento en San Francisco. A metros del complejo del Proyecto Crecer, sobre la orilla este de la Laguna de Palmares, una pareja eligió la orilla como ritual de descanso. Él, con gorra y termo. Ella, Romina, con la caja de pesca y un tarrito de lombrices. El equipo era mínimo: una caña de mojarra, línea liviana, anzuelo mojarrero y plomito. Nada más.

La paciencia pagó. En menos de dos horas sacaron varios dientudos. Algunos de tamaño chico, de los que devolvieron. Otros, sorprendentes para una laguna urbana: ejemplares robustos, de lomo plateado y boca cargada de dientes finos como agujas. Uno de ellos, al sacarle el anzuelo, alcanzó a morder al hombre en la mano. “Te descuidás y te marca”, dijo entre risas, mostrando un corte superficial.

Romina contó el destino de la pesca . “Los hacemos fritos, vuelta y vuelta, o los abrimos al medio, les ponemos verdura, un chorro de limón y van a la parrilla. Salen riquísimos”. Los peces estaban firmes, de carne blanca y sin olor fuerte. “El agua acá está buena, no contaminada”, agregó. Es un dato que llama la atención: no es habitual que en una ciudad mediterránea, sin conexión directa con ríos, una laguna entregue dientudos de ese porte y en ese estado.

La escena duró hasta el mediodía. Mate, charla y piques espaciados pero firmes. Cuando el sol empezó a calentar, guardaron las cañas, envolvieron la pesca en papel y se fueron caminando, con la laguna planchada de fondo,otros siguieron con la pesca de devolución.

*Qué es el dientudo*

El dientudo, _Oligosarcus jenynsii_, es uno de los peces más comunes de las lagunas y arroyos de la llanura pampeana. Tiene cuerpo alargado y comprimido, color plateado con reflejos verdosos y una boca grande, oblicua, poblada de dientes cónicos muy filosos. De ahí su nombre. Los machos pueden superar los 30 centímetros y los 300 gramos. Es voraz: come mojarras, insectos acuáticos, camarones y hasta pequeños ejemplares de su misma especie. Por eso, aunque se lo pesque con lombriz y anzuelo mojarrero, es un predador activo. En la caña se defiende con corridas cortas y cabezazos, y hay que tener cuidado al manipularlo porque muerde.

*Cómo llegan a una laguna sin conexión con el río*

San Francisco, en Córdoba, no tiene ríos que alimenten sus lagunas urbanas. Sin embargo, especies como el dientudo aparecen y se reproducen. La clave está en sus huevos. Entre noviembre y febrero, los dientudos desovan en las orillas y pegan los huevos adhesivos a la vegetación acuática o al barro del fondo. Esos huevos, diminutos, pueden mantenerse viables varias horas si conservan humedad.

El transporte lo hacen principalmente las aves acuáticas. Garzas, patos, cuervillos de cañada, gallaretas y gaviotas recorren distintas lagunas en un mismo día buscando alimento. El barro con huevos adheridos se pega en las patas y en las plumas del pecho y el abdomen. Cuando el ave se posa en otro espejo de agua, como la Laguna de Palmares, el barro se desprende y los huevos eclosionan. Basta que lleguen unos pocos huevos fértiles: la hembra de dientudo libera decenas de miles por temporada.

También aportan, en menor medida, el carpincho y el coipo, que cruzan entre lagunas con barro en el cuerpo. Y en los últimos años, el propio movimiento humano: baldes de carnada, redes, botas y plantas acuáticas trasladadas de un lugar a otro.

Así, una laguna aislada, sin afluentes ni emisarios, termina sembrada. Por eso esta mañana de domingo, con una simple caña de mojarra, se pudieron sacar dientudos grandes y sanos en plena ciudad.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
